Osborne cifra en hasta 3M€ el impacto del cierre de Japón al jamón
Japón mantiene cerrado su mercado al ibérico español por la peste porcina. Osborne estima el golpe y prevé 2-3 años para la reapertura.
El cierre del mercado japonés a los ibéricos españoles por la peste porcina africana (PPA) ya tiene cifra para una de las principales empresas del sector. Osborne, propietaria de marcas como Cinco Jotas y Sánchez Romero Carvajal, ha estimado entre dos y tres millones de euros el impacto en sus ventas por la pérdida de los mercados de México y Japón, y no espera recuperar el acceso a corto plazo.
El consejero delegado de Osborne, Fernando Terry, dio estos datos durante el 41 Congreso de la patronal del gran consumo AECOC, según recoge El Español. Terry explicó que ambos mercados venían registrando una evolución favorable antes del cierre, pero distinguió entre ellos: México era ya un negocio consolidado, mientras que en Japón la compañía acababa de cambiar de distribuidor y estaba invirtiendo para crecer. ‘Estábamos vendiendo más que nunca’, afirmó sobre el mercado nipón.
Aunque la noticia no detalla fecha exacta del cierre, Japopedia ha podido verificar contra la fuente oficial japonesa (MAFF) que la importación de carne porcina y derivados de España está suspendida desde el 28 de noviembre de 2025 por la PPA, suspensión que sigue activa a fecha de 23 de octubre de 2026. Esta es la restricción que afecta directamente a los productos ibéricos de Osborne y de cualquier otra empresa española exportadora de porcino a Japón.
Según Terry, la regionalización sanitaria permite a Osborne seguir exportando a otros destinos como la Unión Europea, Estados Unidos y China, mientras que el cierre afecta solo a México y Japón. La compañía busca recolocar en otros mercados las piezas que no puede vender en los países cerrados, con el sudeste asiático como foco de expansión, y asegura que, por ahora, no sufre un exceso de inventario por esta causa. No obstante, el directivo reconoció que el crecimiento en nuevos mercados está compensando solo ‘parcialmente’ la pérdida, sin garantizar que pueda absorber a corto plazo todo el impacto.
Terry fue claro sobre los plazos: ‘Si se abre el mercado, no se va a abrir mañana’, señaló, apuntando a un horizonte de dos a tres años para la reapertura, condicionado a la evolución de los casos de PPA y a su gestión. El directivo confía en que el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y la Generalitat de Cataluña gestionen el asunto con la ‘escrupulosidad’ que requiere, dada su gravedad y complejidad. A este frente sanitario se suman, según explicó, otras presiones sobre el negocio internacional como los aranceles, los tipos de cambio, nuevas exigencias regulatorias y el encarecimiento de la energía y las materias primas.
Pese al golpe en exportación, Osborne afronta con optimismo la campaña de Navidad, que concentra cerca del 60% de sus ventas anuales, y apuesta por la innovación —productos de baja graduación como Nordés 0,0, y la entrada en categorías como el tequila o el whisky escocés— como palanca de crecimiento global. El negocio exterior representa ya el 37% de las ventas del grupo, que también ha reforzado su presencia en Asia-Pacífico con la adquisición de un 5% de la distribuidora Octopus (APAC) Holdings, cotizada en Singapur.
¿Qué significa esto para las empresas españolas?
El caso de Osborne ilustra de forma concreta lo que supone para un exportador consolidado el cierre sanitario de un mercado en pleno crecimiento: no es solo una pérdida de ventas puntual, sino la interrupción de inversiones comerciales recientes (como el cambio de distribuidor en Japón) y un horizonte de recuperación medido en años, no en meses. Cualquier empresa española de porcino ibérico que exportara a Japón debe asumir que la suspensión por PPA, vigente desde noviembre de 2025, sigue activa y que no hay plazo oficial de reapertura: dependerá de la evolución de los brotes en España y de las negociaciones sanitarias bilaterales.
La estrategia de Osborne —regionalizar riesgos manteniendo otros mercados abiertos (UE, EEUU, China) y buscar destinos alternativos como el sudeste asiático— es un modelo replicable para otras empresas del sector que necesiten diversificar mientras dure el cierre. También conviene vigilar que la reapertura, cuando llegue, probablemente no será inmediata ni automática, por lo que mantener o reconstruir la relación comercial en Japón a través de otras categorías (loncheados, embutidos no afectados, u otras líneas de producto) puede ser una vía para no perder presencia total en el mercado nipón durante la suspensión.
Fuente: Osborne (declaraciones de Fernando Terry en el 41 Congreso de AECOC) — Osborne (Cinco Jotas) pierde más de 2M por la peste porcina y el cierre de mercados en México y Japón
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